A veces no es extrañar sino sentir un vacío y confundirlo con eso.
La necesidad innegable de llenar el espacio dejado por un ser amado. Ir al mismo lugar y buscarlo, obteniendo solo resultados frustrantes.
Esperar y entristecer al saber que no vendrá.
El truco reside en aprender a convivir con el vacío, hacer su falta cotidiana y no esperar nada.
Y si bien el ocupante de ese espacio era sumamente importante, no olvidar jamás porque no está a nuestro lado.
Victor hugo y su Agenda setting
Hace 2 semanas


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