Ausente. Ella desaparece a diario, como un fantasma que se desvanece en una pared. No responde, no porque no oiga sino porque está ausente aún estándo presente. No habla, solo calla y observa. A veces no mira, a veces solo cierra los ojos y finge que no oye, finge no estar ahi aunque su vestido rojo la delate.
Ella construía muros que yo no podía derribar hacía caminos que no podía caminar...
Miedo
Le tengo miedo al sol, he visto demasiados mortales perecer ante su grandeza. Los ojos se destiñen y pierden claridad. El coloso solo quiere nuestra sangre.
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