
"Lo conozco, creo que le ví en algún lado", expresó la anciana sosteniendo la mano de un joven que había encontrado en el vagón.
El muchacho se soltó y la tranquilizó con unas palabras. La anciana lo miró extrañada y bajó la mirada.
Ya estaban en la segunda estación y John estaba en apuros. Corrió a la puerta y le sonrió a la sextagenaria.
"Chau, mamá" gritó desde el andén.


ai que tierno blda :(
ResponderEliminarmuaa~ ♥